Descubriendo Islandia

Hacía ya tiempo que tenía curiosidad por Islandia (las fotos de sus paisajes y Björk son los culpables) y, casualidades de la vida, este año se me presentó la oportunidad. A medida que me fui documentando sobre el país, más ganas tenía ya de estar allí. Es un país extraño y único en el buen sentido y en todos los aspectos (bueno, el clima lo dejamos un poquito de lado) que merece ser visitado alguna vez en la vida. Parece el típico país que pasa desapercibido, del que se oye muy poco y que mucha gente no sabría ni dónde situarlo en un mapa; pero ahí está, guardando joyas de paisajes como pocos he visto.

Esta isla es un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza, y una mina de información prodigiosa para la geología. Con tan sólo 330.000 habitantes en todo el país (la mitad de sólo Sevilla capital), y concentrándose el 60% en la capital, todo lo que queda fuera de ella es naturaleza pura: montañas, campos de lava, glaciares, playas de arena volcánica, fiordos, aguas termales, cascadas, géiseres, campos de musgo y líquenes, lagos glaciales, sandares, caballos y ovejas autóctonos, cráteres, volcanes....y de vez en cuando, granjas y pueblos con un par de calles.

Pero Islandia no sólo destaca por sus peculiaridades naturales: para los amantes de la literatura medieval y fantástica, también cuenta con un rico y extenso legado de sagas y eddas en las que se narran sangrientas batallas vikingas, disputas familiares o historias sobre elfos, troles, fantasmas o seres mitológicos de influencia nórdica (Thor y compañía), desarrollándose muchas de estas historias en lugares reales del país. A día de hoy estas sagas siguen siendo tan populares como en antaño y muchos islandeses no descartan la existencia de estos seres (esto no lo he comprobado personalmente).

Esta parte del mundo tiene también unas condiciones climáticas muy curiosas: en los meses de verano se puede ver el sol las 24 horas del día, mientras que en invierno es todo lo contrario (están sumergidos en una noche interminable). A pesar de la latitud del país y su cercanía al Polo Norte, no es todo lo frío que debería ser gracias a la corriente cálida del Atlántico Norte (la temperatura mínima media es de -2).
 
La temporada alta para el turismo en Islandia son los meses de verano (de junio a agosto más o menos), que es cuando se puede disfrutar del sol de medianoche, mejores temperaturas, presencia de colonias de frailecillos en los acantilados y otras aves (antes de que migren) y más oferta turística (excursiones a zonas que quedan cerradas a partir de septiembre, por ejemplo). Pero yo, personalmente, creo que la mejor época es precisamente fuera de esos meses si quieres librarte de precios exorbitados y masa de turistas.

Septiembre, que es cuando hemos ido, me parece un buen mes: hay bastantes horas de sol todavía para disfrutar (las mismas que en España), los precios del alojamiento y alquiler de coche bajan notablemente, el frío es llevadero, no hay apenas turistas, las carreteras están vacías y además puedes tener suerte de ver alguna aurora boreal. Todo depende de lo que uno busque.
 
Tres datos de interés para los que pretendan viajar a Islandia:
 
- Islandia es cara, pero tampoco es para tanto. Hay productos que sí se pasan un poquito (como el queso, verduras, comer en un restaurante, souvenirs...) pero por lo demás, nada para asustarse (los supermercados Bonus son los más baratos y se ahorra mucho en comida). La corona islandesa (1 euro=164 ISK aprox.) sigue estando asequible, así que hay que aprovechar antes de que vuelva a sus precios prohibitivos de antes de la crisis de 2009!
 
-Los albergues (fuera de temporada) salen entre 15-20 euros (no está nada mal). En la capital el alojamiento es más barato, pero se pueden encontrar muy buenos precios por ahí en medio del campo (detalles más adelante). Hay que llevarse un saco de dormir, porque en muchos sitios tienen esa costumbre (cuestión ecológica) y sale más barato. No se pasa frío porque las calefacciones las tienen a tope.
 
-El alquiler del coche nos salió por 130 euros para 7 días! Gracias a mi compi, que investigó por la red, dio con la dirección de un australiano afincado en Reykjavik que arregla coches viejos y los alquila (un Couchsurfer, por cierto). La empresa se llama Affordable Car Rental (acr@acr.is). La gasolina está igual de cara que en España, así que uno ya llega curado de espanto. Ya veis que, sabiendo buscar, no es tan caro el país :)
 
Más datos sobre curiosidades del país en este enlace aquí

 
Y ya por último decir que, por estar perdidos en medio de la nada sin apenas interactuar con gente, esta vez el blog estará más basado en imágenes que en anécdotas (a diferencia del de la India, que es un no parar).

¡A disfrutar de la ruta!

1 comentario:

  1. Gracias por los detalles!!!! Sobre todo lo del coche que luego cuesta encontrar estas cosas a buen precio :D

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